Art. PREÁMBULO
Capítulo ÍNDICE

Art. PREÁMBULO

4 / 15
En vigor desde 1 oct 2011
El Convenio de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica 1 define la biodiversidad o diversidad biológica como «la variabilidad de organismos vivos de todas las clases, incluida la diversidad dentro de las especies, entre las especies y de los ecosistemas». La Ley 42/2007, por su parte, la considera como la «variabilidad de los organismos vivos de cualquier fuente, incluidos entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas». Biodiversidad es, por tanto, todo lo que contribuye a la variedad de la vida y de sus manifestaciones. En este sentido, en el presente Plan Estratégico se utiliza el término en su concepción más amplia e integradora. Así, cuando se cita «biodiversidad» en el texto, debe leerse que se hace referencia también al patrimonio natural –bienes y recursos de la naturaleza con valor relevante medioambiental, paisajístico, científico o cultural, según la definición de la Ley 42/2007‒. La biodiversidad tiene valor intrínseco y por tanto su conservación es una responsabilidad ética de la sociedad en su conjunto. Además, tiene valor económico y social ya que proporciona multitud de bienes y servicios esenciales para el ser humano. La biodiversidad suministra alimentos y constituye la base para la mejora de cultivos y razas de animales domésticos, contribuyendo a la seguridad alimentaria mundial. Además, es fuente de materias primas diversas como madera, combustible, fibra, etc. Es un recurso de vital importancia para la investigación y desarrollo de medicamentos y de otros productos fundamentales para la calidad de vida de la sociedad. Usada de un modo sostenible es una fuente ilimitada de recursos y servicios muy variados. El funcionamiento de los sistemas ecológicos contribuye a la regulación de los ciclos biogeoquímicos; a la purificación del aire y el agua; a la descomposición de los desechos; al control de plagas y enfermedades; a la generación y renovación de la fertilidad del suelo o a la polinización de plantas silvestres y cultivos; etc. La conservación de la biodiversidad y el mantenimiento y la restauración de los ecosistemas son igualmente relevantes en la lucha contra el cambio climático, uno de los principales retos ambientales que afronta la humanidad. El mantenimiento de los ecosistemas en buen estado ecológico contribuye a la estabilización del clima y a la moderación de los eventos climáticos extremos, permitiendo además una mayor flexibilidad de los ecosistemas para su adaptación al cambio climático. Asimismo, los ecosistemas contribuyen de forma 1 Convenio sobre Diversidad Biológica. www.cbd.int decisiva a la mitigación del cambio climático, siendo un buen ejemplo el papel de los ecosistemas forestales como sumideros de carbono. La biodiversidad está íntimamente ligada a la cultura de todos los pueblos y forma parte de su identidad. Es una fuente de inspiración y reflexión inigualable y tiene múltiples valores científicos, estéticos, recreativos, educativos e incluso religiosos llegando a trascender al ámbito moral. De este modo, se puede afirmar que la biodiversidad es la base de la existencia del ser humano en la Tierra y como tal es un componente clave de la sostenibilidad. Como reconoce el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la conservación de la biodiversidad es un interés común de toda la humanidad y tiene una importancia crítica para satisfacer sus necesidades básicas. La biodiversidad está estrechamente ligada al desarrollo, la salud y el bienestar de las personas y constituye una base del desarrollo social y económico. Reconociendo este vínculo entre biodiversidad y desarrollo, la Organización de Naciones Unidas adoptó el objetivo de asegurar la sostenibilidad ambiental antes de 2015, como uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio 2 para luchar contra la pobreza y erradicar el hambre. La segunda meta de este objetivo consiste en reducir la pérdida de la biodiversidad. 2 Objetivos de Desarrollo del Milenio. Naciones Unidas. http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/ La biodiversidad se está perdiendo a un ritmo sin precedentes, como se constata en la última Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica 3 . A pesar de que en las últimas décadas se ha avanzado en su conservación a escala global, el riesgo de extinción de las especies es cada vez más crítico: Cerca de un cuarto de las especies vegetales del mundo está en peligro de extinción y la abundancia de especies de vertebrados de la Tierra se ha reducido en promedio casi en un tercio en las últimas décadas y sigue decreciendo. Los hábitats naturales también siguen deteriorándose en cuanto a su extensión e integridad. Ni España ni la Unión Europea son ajenos a esta tendencia ya que la mayor parte de los hábitats y las especies de interés comunitario se encuentran en un estado de conservación desfavorable 4 . 3 Informe Sostenibilidad en España 2010 http://www.sostenibilidad-es.org 4 Informes del artículo 17 de la Directiva Hábitats. Comisión Europea.. http://ec.europa.eu/environment/nature/knowledge/rep_habitats/index_en.htm Esta situación provoca que la capacidad de la biodiversidad para proporcionar bienes y servicios se vea seriamente amenazada. Cerca de dos tercios de los servicios de los ecosistemas se están degradando o se usan de manera no sostenible 5 . En España, el 43% de los servicios de los ecosistemas evaluados se están viendo degradados o usados de manera insostenible, siendo los servicios de regulación y los servicios culturales los más afectados 6 . 5 Evaluación de los Ecosistemas del Milenio. www.maweb.org 6 Evaluación de Ecosistemas del Milenio en España www.ecomilenio.es La pérdida de servicios de los ecosistemas terrestres del mundo se estima en 50.000 millones de euros anuales y se prevé que en 2050 las pérdidas acumuladas de bienestar podrían ascender a un 7% del consumo mundial anual 7 . Además, la degradación de los servicios de los ecosistemas constituye un importante obstáculo para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para luchar contra la pobreza y erradicar el hambre. Las consecuencias perjudiciales de esa degradación podrían empeorar considerablemente en los próximos 50 años 8 . 7 Primer informe del Proyecto sobre la Economía de la Biodiversidad y los Ecosistemas. www.teebweb.org 8 Evaluación de los Ecosistemas del Milenio. www.maweb.org Lo más preocupante es que las cinco presiones principales que impulsan directamente la pérdida de la biodiversidad –la pérdida de hábitats, la sobreexplotación, la contaminación, las especies exóticas invasoras y el cambio climático‒ se mantienen constantes o incluso se están intensificando 9 . Por otro lado, la escasa sensibilización social y el hecho de que el valor económico de la biodiversidad no se vea reflejado en los procesos de toma de decisiones contribuyen gravemente a la pérdida de la biodiversidad. La reducción permanente de los componentes de la diversidad biológica y de su potencial de ofrecer bienes y servicios conlleva múltiples efectos ambientales, económicos y sociales –muchos de ellos imprevisibles– que amenazan el bienestar del ser humano y su desarrollo socioeconómico. Los grupos de población más vulnerables, los países en vías de desarrollo y las economías locales se ven especialmente afectados. Está en riesgo la capacidad de la Tierra para mantener la calidad de vida del ser humano. 9 Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica 3 GBO3. www.cbd.int/GBO3 Las causas que provocan la pérdida de biodiversidad no van a atenuarse o desaparecer en las próximas décadas si no se adoptan medidas decididas y urgentes. Así, la acción en pro de la biodiversidad está justificada tanto por razones éticas como económicas y sociales. Además, los costes de su conservación son menores que las pérdidas provocadas por su degradación 10 . 10 Informes del Proyecto sobre la Economía de la Biodiversidad y los Ecosistemas TEEB. www.teebweb.org La conservación de la biodiversidad es compatible con el desarrollo social y económico, es más, representa una oportunidad de avanzar hacia un desarrollo sostenible en un contexto de crisis mundial. Es preciso un cambio de los modelos de desarrollo y consumo para avanzar hacia una economía verde y sostenible que minimice el impacto de las actividades humanas y aumente la integración social. La necesidad de una transición hacia la economía verde ha sido reconocida ya en numerosas ocasiones en el ámbito internacional. La Iniciativa de Economía Verde, lanzada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente 11 tiene por objeto promover el desarrollo de la economía verde y contribuir a aprovechar las oportunidades que ésta ofrece. 11 Iniciativa para una Economía Verde http://www.unep.org/spanish/greeneconomy/ El Consejo de Ministros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) adoptó en junio de 2009 la Declaración sobre Crecimiento Verde 12 , reconociendo la compatibilidad entre crecimiento y medio ambiente y comprometiéndose a promover estrategias de crecimiento verde. Con este objetivo, la OCDE está desarrollando la Estrategia de Crecimiento Verde, para alcanzar la recuperación económica basada en un crecimiento ambiental y socialmente sostenible. 12 Declaración sobre Crecimiento Verde adoptada en la Reunión del Consejo de Nivel Ministerial el 25 de junio de 2009 [C/MIN(2009)5/add1/FINAL]. www.oecd.org/greengrowth También en el contexto de la Estrategia Europea 2020 13 , que define las líneas básicas de la política de recuperación económica de la Unión Europea para la próxima década, se ha destacado la necesidad de avanzar hacia un crecimiento verde y sostenible. 13 Estrategia Europea 2020 [COM(2010) 2020 final] http://ec.europa.eu/europe2020/index_en.htm En España, los principios de la economía sostenible se están poniendo en marcha mediante un conjunto de reformas para impulsar un nuevo modelo económico, que sea sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental. Estas medidas constituyen la Estrategia de Economía Sostenible. Un elemento fundamental de esta Estrategia es la Ley de Economía Sostenible 14 , cuyo objeto es introducir las reformas estructurales necesarias para favorecer un desarrollo económico sostenible. 14 Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible La protección de la diversidad biológica es un elemento clave de la economía verde, por la relevancia que tienen los servicios de los ecosistemas para el desarrollo y el bienestar humano. Una economía verde y sostenible debe basarse en los bienes y servicios más sostenibles y equitativos, promoviendo la disminución o desaparición de los consumos o subsidios no sostenibles y perjudiciales para el medio ambiente. Es también importante promover enfoques para reconocer el valor de la biodiversidad e integrarlo en las decisiones políticas y económicas. La economía verde puede contribuir así a reducir las externalidades ambientales negativas causadas por las actividades humanas. Así, la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad es un reto colectivo que debe abordarse desde una perspectiva global y con un enfoque integrador, considerando a todos los actores sociales y sectores económicos. Resulta imprescindible adoptar una renovada visión holística que comprometa a todas las políticas sectoriales y ámbitos de la actuación pública para integrar a la biodiversidad como un objetivo propio. El éxito en este proceso redundará en la mejora de la calidad de vida de la sociedad. Para poner en marcha este nuevo enfoque global e integrador, la planificación es un elemento fundamental ya que permitirá estructurar de forma coherente una política completa en materia de biodiversidad, fijando los objetivos y prioridades así como las actuaciones necesarias para alcanzarlos. La puesta en práctica de las acciones planificadas y la evaluación crítica de su eficacia es el mejor camino para alcanzar el objetivo común de detener la pérdida de la biodiversidad y la degradación de los servicios de los ecosistemas. En España, la Estrategia Española para la Conservación y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica 15 , aprobada por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el 10 de diciembre de 1998 en Valladolid, supuso un hito esencial en el planteamiento de una nueva política de conservación de la biodiversidad basada en un enfoque global e integrador. 15 Estrategia Española para la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica. http://www.marm.es/es/biodiversidad/servicios/banco-de-datos-biodiversidad/informacion– disponible/index_estrategia_espaniola.aspx Esta estrategia fundamentó la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad que consolida –con rango de real decreto– la figura del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad como eje principal y referencia para el desarrollo de las políticas en la materia. Este Plan Estratégico 2011 – 2017 formula una visión concreta para el presente y futuro de la conservación del patrimonio natural y de la biodiversidad en España, define metas, objetivos y acciones que promueven su conservación, uso sostenible y restauración y establece un modelo de planificación coherente.
Historial de versiones

Este artículo no ha sufrido modificaciones desde su publicación.

Tus anotaciones

Pro

eli/es/rd/2011/09/16/1274#preambulo